Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de enero de 2019

Pier 35

Nueva York –  Estados Unidos

Nueva York respira al fin después de terminar los trabajos del Pier 35. Años de retrasos y complicaciones no previstas alargaron el proyecto de dotar al sur este de Manhattan de un ‘balcón’ al East River. No es comparable al famoso High
Line que recorre, a orillas de Hudson, la ribera occidental de la isla pero es un gran paso para humanizar otro de esos espacios semiindustriales caídos en desuso y perdidos para el disfrute de la ciudad.

El Pier 35 se halla en el llamado Lower East Side, a la vista del Puente de Manhattan y del puente de Brooklin, un área que ha empezado a tomar cuerpo como zona residencial en una capital como es NY donde las modas y los cambios son continuos.
Revitalizar el área entera era una necesidad y hacerlo con el propósito de crear un Eco-Park en la explanada del Pier una oportunidad que se esperaba como agua de mayo.

La ecología no podía estar
ausente en el proyecto para una población como la neoyorquina sofisticada y muy sensible a los temas del medioambiente. Hierba, árboles dispersos sobre la explanada, muros que más que muros son ‘pantallas’ acompañan a una acción a nivel del agua, y a la que se
ha prestado mucha atención, consistente en depositar bloques de roca para atraer a los mejillones que antiguamente poblaban estas orillas.

El Pier 35 es un paso importante, que está previsto continuar para la
mejora de la orilla oeste de Manhattan y es un pulmón para vivir la ciudad de una manera plácida sin perder la perspectiva del río, los puentes, los pasos elevados y los grandes edificios que la caracterizan, que son parte de su historia y que le dan una personalidad tan singular.

Leer más…

viernes, 16 de noviembre de 2018

The Grill / The Pool

Seagram Buliding,  99 E 52nd St, New York,
NY 10022, EE. UU

thegrillnewyork.com/

Después de una importante obra de restauración abrieron en Nueva York The Grill y The Pool, los restaurantes situados en el famoso Seagram Bulding y que, bajo la enseña de Four Seasons, se convirtieron en un lugar de culto de la ciudad. Aquí celebró
Kennedy la cena de su 45 cumpleaños y aquí se reunían la flor y la nata de los ejecutivos, brokers, empresarios y celebridades neoyorquinos.

El edificio Seagram fue una auténtica revolución. La famosa destilería canadiense
eligió para su cuartel general en NY a Mies van der Rohe para lo que fue, en su momento, el edificio más caro de la historia. Y el restaurante instalado en su planta baja se convirtió enseguida en un éxito indiscutido: era, también, el más caro de la ciudad con un loby decorado con obras de Miró, Pollock o Picasso.

Pero NY no perdona y el restaurante Four Seasons heredero del Grill Room y el Pool Lounge se consideró anticuado ante la incesante carrera por la renovación que la ciudad adoptó como modo de vida. En 2016 una importante subasta puso a la venta 200 sillas Barcelona
de Mies va der Rohe, mesas de Eero Sarinen, cubiertos y vajillas de Ada Huxtable y mucho más tras el cierre del restaurante. Pero a estas alturas el lugar era ya un espacio histórico y protegido hasta el último detalle.

El nuevo propietario,
promotor inmobiliario y coleccionista de arte también, fue consciente del valor extraordinario que tiene el lugar. La renovación emprendida, dice, trata sobre la recuperación del arte a partir de 1958 cuando se construyó el edificio y
contaba con obras de Joan Miró, Franz Kline y Joan Mitchel. Y con este objetivo, para la recepción se ha elegido una escultura monumental de Calder acompañada de una pintura de Twombly y se han reeditado para renovarlos
los muebles originales entre los que se cuentan las sillas Brno de Mies van del Rohe que daban personalidad al local.

Los nuevos The Grill y The Pool han abierto sus puertas con un ambiente más joven, menos encorsetado del que
tenía cuando se conocía como el Four Seasons. Siguen ocupando unos de los espacios más valorados de la arquitectura de vanguardia del siglo XX y, aunque no sean precisamente baratos, quienes los visitan parecen estar de acuerdo de que en Europa un lugar equivalente tendría precios sin duda superiores.

Leer más…

martes, 13 de marzo de 2018

Spyscape


928  8th Ave (esquina 55th St)
Nueva York – EE.UU.

spyscape.com

La mente no descansa en lo que se refiere a buscar oportunidades de negocio y en dar pasos más allá de lo que hasta el momento daba de sí nuestra imaginación. ¿Hablamos de innovar y de abrir nuevas posibilidades al consumo?

Nueva York es el mejor escenario para ello porque el dinamismo y la experimentación de novedades forman parte de su ADN. Ahora, y pensando en cómo llenar los momentos de ocio, acaba de estrenar un entretenimiento con ingredientes nuevos. En una sociedad ávida de experiencias propone una más para ensanchar el horizonte de quienes viven en la ciudad.

Si de un tiempo a esta parte empezaron a proliferar esas aventuras de caer en un encierro -benigno- sin escapatoria a menos que a base de intuición y talento el jugador vaya descifrando las claves que abren los cerrojos de su prisión, ahora el escenario cambia de
horizontes y se traslada al inquietante mundo de los espías.

Ha sido necesario que las ‘series’ pusieran al corriente a la población de los vericuetos y retorcidas mentiras de ese mundo para que todos sepamos de las
amenazas que planean sobre quienes entran en él y de las intrincadas maniobras precisas para deshacer el ovillo que lleva a sobrevivir. Pero también para conocer cómo se encuentran atrapados en las redes y envueltos en las
‘operaciones’ del espionaje quienes ni siquiera sospechan tener nada que ver con los espías.

Desarrollar tus habilidades como espía y descubrir tus capacidades para participar de este mundo es lo que propone Spyscape desde el momento en que traspasas
la puerta que separa el mundo de la calle del de los espías. Instrucciones -no confiar en nada, aprender a mentir…- aparatos utilizados por los espías a lo largo del tiempo, información sobre casos reales y mucho más se expone en lo que se
plantea como un museo de nueva generación. Y por supuesto, ropa y objetos varios para el recuerdo se ofrecen en la tienda para quienes deseen empezar a equiparse.

Si quieres vivir la aventura del mundo de los servicios secretos y conocer el espía que llevas dentro, Nueva York te ofrece desde ahora la oportunidad. No te la pierdas.

Leer más…

miércoles, 11 de octubre de 2017

Storm King Art Center


Cornwall, NY
1 Museum Road
New Windsor, NY 12553

stormking.org

Nueva York sabe sacar provecho de sus recursos y de su iniciativa para convertirse en un faro para quienes buscan cultura y modernidad.

Algunas cosas, sin embargo, pasan desapercibidas a pesar de su importancia. El Storm King Art Center
es uno de los museos más importantes del mundo de escultura al aire libre. Se trata en realidad de un parque de 200 hectáreas situado en el valle del Hudson con colinas, áreas arboladas y praderas. Una reserva estatal protege su entorno y la integridad el paisaje que lo envuelve.

En el parque se despliegan más de cien esculturas de los mejores artistas de nuestro tiempo situadas en lugares cuidadosamente elegidos.

El Storm King Art Center se propuso como objetivo reunir y conservar
esculturas de gran tamaño pero al mismo tiempo también jugar con la naturaleza para crear paisajes y sensaciones imposibles de disfrutar en los museos convencionales.

Una variada colección de esculturas de los artistas
más relevantes del siglo XX espera al visitante junto a la ciudad de Cornwall a una distancia más que asequible desde Nueva York: una hora aproximadamente en tren desde la Grand Central Terminal.

Leer más…

martes, 15 de marzo de 2016

The Met Breuer


945 Madison Avenue
New York, NY 10021

www.metmuseum.org/visit/met-breuer

El traslado del Whitney Museum a su nueva sede a orillas del Hudson dejó huérfano el edificio donde estaba instalado desde los años sesenta, en la avenida Madison de Nueva York. Un edificio singular, sin protección urbanística,
que más que una casa era una escultura urbana de importantes dimensiones. Estamos hablando de una obra de Marcel Breuer, el arquitecto y diseñador húngaro que dará nombre a partir de ahora al edificio, que con su aspecto ciclópeo
en forma de pirámide invertida creaba un fuerte contraste entre su exterior de apariencia brutal y su interior, recogido, de tamaño abarcable para el espectador y magníficamente diseñado para ofrecer una visita agradable a quien hacía el recorrido por sus salas.

Nueva York está llena de rumores sobre manos ocultas que mueven su extraordinario mundo cultural. Esta vez, un magnate de la industria cosmética e importante protector del Metropolitan Museum,
ha estado detrás de la idea de que sea este museo el que integre bajo su paraguas la vieja sede del Whitney para alejarla del negocio inmobiliario e instalar en ella las colecciones de arte moderno y contemporáneo.

El Metropolitan ha querido tratar el edificio Breuer como la obra de arte que es. Ha mantenido la pátina que el tiempo ha dejado en la piedra de la fachada y ha restaurado cuidadosamente el interior, eliminando incluso las 'mejoras' que
los antiguos usuarios habían efectuado a lo largo del tiempo.

La colección de arte moderno y contemporáneo del Metropolitan se lleva ahora al nuevo Met Breuer, situado a escasos diez minutos
andando del edificio clásico ubicado en Central Park. Y como no hay ahora museo que se precie sin exposiciones temporales, lo inaugura -marzo de 2016- con dos exposiciones que son un manifiesto del espíritu que anima esta nueva
aventura.

Una de las exposiciones tiene que ver con una reflexión sobre la terminación de la obra de arte y tiende un puente desde los clásicos de los que el Metropolitan posee una envidiable colección
-Rembrandt o Cézanne- a los artistas - Jackson Pollock o Robert Rauschenberg- de nuestro tiempo. Y otra lleva la mirada fuera de occidente, a la India con la obra de una artista que se sale de los parámetros que, para el arte de raíz europea
hubieran sido los normales, y que se han desarrollado, en cambio, de un modo distinto, por caminos que desvelan trazos que brotaron de otras tradiciones.

Nueva York no para de ofrecer novedades y ocasiones para visitarla y para justificar ese amor, convertido en seña de identidad, que en tanta gente despierta.

Leer más…

jueves, 7 de mayo de 2015

Whitney Museum of American Art

99 Gansevoort Street, New York, NY 10014
Estados Unidos

whitney.org

Un potente edificio blanco y acristalado se eleva en Manhattan a orillas del Hudson. Acaba de inaugurarse y es la nueva sede del Whitney Museum.

El Whitney figuraba ya entre los grandes museos de Nueva York y
era una referencia para el arte contemporáneo. Todos los artistas más importantes norteamericanos, sobre todo pintores, estaban representados en el museo con cuadros de gran formato, siempre extraordinarios. El Whitney era un clásico en el Upper East Side, instalado en un edificio rotundo que los arquitectos definieron como 'brutalista' y que marcaba la sólida voluntad de representar a la vanguardia.


Una larga espera ha hecho falta para encontrar una nueva sede. Una sede de la que se venía hablando desde hace muchos años, y que el museo precisaba porque su colección no dejaba de crecer. Renzo Piano fue el arquitecto elegido para un proyecto que
resulta de entrada una excepción. A diferencia del antiguo Whitney, o del Guggenheim, el nuevo edificio no resulta espectacular. Casi defrauda con su carácter indefinido y por un aspecto que bien pudiera ser de unas oficinas o de un moderno edificio
industrial.

Pero ese ha sido el mérito de los arquitectos y de quienes eligieron el proyecto, porque el nuevo Whitney apuesta más por el interior y por el arte que encierra que por la envoltura para la que no se busca un
relieve especial. En cambio, con su diseño se pretende romper la barrera fuera/dentro para forzar que la calle entre en el museo y éste se desplace hacia el exterior. Por supuesto, todo un abanico de recursos se ha dispuesto para hacer más fácil la
configuración de paredes, la transición hacia el espacio abierto, la iluminación y la comodidad de la visita.

Y en todo ello, el emplazamiento tampoco es un azar dado que el museo se sitúa en el
curso de la celebrada pasarela que sustituye una antigua linea de ferrocarril elevado. Una pasarela que ha convertido la inútil estructura de hierro en un magnífico paseo que recorre, suspendido en lo alto, una buena parte de la orilla del Hudson. Si el antiguo barrio de la carne, el Meatpacking
District donde se ha consturido el edificio, quería despegar tras una ingente remodelación y un buen lavado de cara para convertirse en un foco de modernidad, el Whitney ha supuesto una contribución decisiva y un valioso aporte.


¿Y del antiguo edificio, qué queda? El antiguo edificio, que sigue siendo un hito para la vida de Nueva York, permanecerá cerrado un par de años. Pero no se perderá ni romperá con
su tradición porque el Metropolitan Museum piensa abrir en él una nueva sección para exponer una parte de su colección de arte contemporáneo.

Leer más…